Desde las costas de la República Dominicana hasta las tierras altas de México, nuestros caminos estaban destinados a cruzarse en la Isla del Encanto. Nos conocimos bajo el sol de Puerto Rico: un alma dominicana y un corazón mexicano encontrando un ritmo propio en un lugar que se sentía como hogar para ambos.
Con la bendición de nuestras familias, los invitamos a ser testigos del momento en que nuestras dos historias, unidas en el paraíso, se convierten en una sola para siempre. ✨